La negación de servicios básicos, desplazamientos forzados, asesinatos en masa, encarcelamiento y destrucción de infraestructura, entre otros, forman parte de su política genocida.
Apartheid, ocupación y genocidio son el núcleo de la situación en Gaza, a pesar de la infundada afirmación de Israel y sus aliados de que el uso de estos términos equivale a antisemitismo.